Bruselas es una de las ciudades más internacionales y multiculturales de Europa.    Bruselas es la capital de Bélgica, pero a su vez es también es la capital de la Región de Bruselas-Capital, de la Región Flamenca y de las comunidades flamenca y francesa de Bélgica. A su vez, es sede de la Comisión Europea, del Consejo Europeo y una de las tres sedes del Parlamento Europeo, la institución tiene tres lugares de trabajo: Bruselas, Luxemburgo y Estrasburgo. La ciudad también es la sede política de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), y por todo ello y mucho más, uno debe visitar Bruselas.

 

 

Comenzamos por el centro neurálgico del casco antiguo, La Grand Place (Grote Markt en flamenco, Gran Plaza en español) es el corazón geográfico, histórico y comercial de Bruselas, además de una de las plazas más notables de Europa. Esta animada plaza adoquinada forma parte del conjunto arquitectónico del Siglo XVII más bello de toda Bélgica, en una de las fotografías podéis apreciar los tejados típicos y una de las esculturas que embellecen uno de sus edificios, la Maison du Roi. En el año 1695 los cañones del ejército francés destruyeron gran parte de los edificios de la plaza y todos tuvieron que ser reconstruidos posteriormente, excepto el del Ayuntamiento.

La Maison du Roi, la Casa del Rey se construyó en el año 1536 y tuvo que ser reformada en 1873. Durante muchos años fue el lugar de residencia de los monarcas reinantes, pero hoy en día acoge el Museo de la Ciudad (Musée de la Ville), en el que se exponen pinturas del Siglo XVI, algunos tapices, y los pequeños trajes que forman parte del guardarropa del Manneken Pis.

Muy cerquita de la Grand Place, en una esquina, entre las calles L’Etuve y Chene nos topamos con un apelotonamiento de cámaras con sus respectivos, y detrás de todo ello con el descaro de un exhibicionista nos saluda (a su forma) el Manneken Pis. Creado en el siglo XV, Manneken Pis es uno de los símbolos más representativos y queridos de Bruselas. Es una estatuilla de unos 50 centímetros que representa a un niño desnudo orinando en la pila de una fuente. Dada la importancia de la estatua, fueron muchas las ocasiones en las que diferentes ejércitos intentaron robarla, hasta que un ex convicto logró hacerse con ella. Los habitantes de Bruselas quedaron consternados hasta que, en el año 1619, se colocó una copia en el mismo lugar y se ha mantenido allí hasta nuestros días. De todas formas, tenía algo de prisa y mi interés era localizar mis murales del Comic Strip Tour antes de ir a mi siguiente destino, el Atomium, con lo cual lo vi, lo salude y seguí mi búsqueda.

 

 

Buscando, buscando, fui encontrando los diferentes murales que decoran el casco antiguo de la ciudad. Inicialmente la idea de esta acción era revitalizar la zona antigua de la ciudad que se estaba quedando un poco fea y fue una idea genial que te depara sorpresas a cada rincón, con lo que te invita a pasear por toda esta parte de la ciudad e ir descubriendo a los diferentes autores.

Ya por la tarde me dirigí hacia el Atomium, poco hay que decir más allá huauuuuu, es impresionante y recorrerlo es genial, desde los muebles de diseño de la época hasta la propia estructura de este edificio se quedarán en tu memoria. El Atomium es una estructura de 103 metros de altura construida para la Feria Mundial o Exposición General de primera categoría de Bruselas de 1958. Representa un átomo de cristal de hierro ampliado 165 mil millones de veces, realizado en acero y aluminio está formado por nueve esferas de acero de18 metros de diámetro y se ha convertido en un auténtico símbolo de la capital de Bélgica.

Esta gran obra arquitectónica fue diseñada por el arquitecto André Waterkeyn, y como su fin era la Feria Mundial fue planeada para permanecer seis meses; sin embargo por su gran impacto rápidamente se convirtió en una atracción turística y ha permanecido hasta nuestros días. En marzo de 2004, se comenzó un proceso de renovación y restauración del edificio o estructura. El Atomium abrió nuevamente, totalmente renovado, el 18 de febrero de 2006 y en su interior se incluyó un elevador que lleva a la cima a una velocidad de 5 m/s, para luego poder recorrer el edificio por sus escaleras tanto tradicionales como mecánicas y descubrir todas sus salas. En la fotografía puedes ver la sala de los niños en la cual se invita a grupos de niños de colegios a realizar actividades en el edificio y luego pasar la noche en él durmiendo en sus cubículos futuristas, toda una experiencia.

 

 

Nuestro paso por Bruselas fue breve pero contundente y esperamos volver para conocerla más, pero les adelantamos algunos temas por los que fuimos a visitarla, una de nuestras excusas fue el Museo del Cómic o Centro Belga de la tira cómica como realmente se llama con su increíble arquitectura Art Nouveau y el espectacular Atomium, de los que les hablaremos en próximos números de O2 Magazine, así como el Comic Strip Tour, una ruta por los fantásticos murales realizados por los maestros del cómic belga que verá la luz en el próximo número de Linked Magazine. Pero al final con el corre corre, me olvidé del Manneken Pis, pero ya habrá otra ocasión de retratarlo.