¿Sabes lo que es sentirse vikingo por un día? Bueno, en mi caso, por una noche, y es que hoy duermo en Gudvangen Fjordtel. Hotel vikingo al más puro estilo nórdico, con piel de «algo» encima de la cama y todo!! Hotel fantástico y personal.

 

 

Pero voy a comenzar por el principio del día: Nos dimos una vuelta por Bergen, interesantes sus edificios, la parte del puerto y sus tiendas… por algo dicen que Bergen es la más comercial de todos las ciudades noruegas.

 


Y comenzó la aventura… cogimos el coche y a rular que te pego. Si decía que Oslo era verde, no se como puedo describir esta zona.  Bueno, sí, en una palabra espectacular. Casas de ensueño en unos paisajes que te dejan anonadado, allá donde mires todo es interesante, natural y espectacular. De camino hacia Gudvangen pudimos disfrutar de unas cascadas de infarto. Destaco la de Tvindefossen.

 


Para cada lado que mires hay agua, en forma de lagos, cascadas… y el verde, como es lógico lo inunda todo. ¿lugares con encanto? Todos. De ensueño, destaco el gargante de Bordalsgjelet, un lugar con encanto propio.

 


Los paisajes son espectaculares, pero los grupos de casas de madera que uno ve por el camino tampoco se quedan atrás. La zona en invierno es típica para deportes de nieve, por lo que es normal que por el camino veamos numerosos hoteles. Ahh!! pero hay una diferencia, el nórdico es muy respetuoso con lo suyo, y su estrecha relación con la naturaleza hace que cuide todo lo que tiene.  Así que no esperes ver carteles luminosos horteras o algo por el estilo, sino tipografías sencillas, en elegantes carteles de madera iluminados por un foco.
A estas alturas como comprenderán estoy absolutamente enamorada de la decoración – diseño – arquitectura escandinava. ¡Es tan elegante! Además viendo estos parajes naturales es de entender donde se inspiran.
Pues hasta mañana, que quiero disfrutar de mi habitación vikinga.