Aunque te digan lo contrario, la naturaleza en estas zonas en cambiante,  aunque no lo parezca tienen sus propios «microclimas». Vamos, que no hace frío y ya está, sino que depende de la zona en la que te encuentres. Cerca del mar y con viento, hace mucho frío, mientras que en alta montaña sin viento, a unos 7 grados, se está divinamente. Pero bueno, todo merece la pena por ver estos espectaculares paisajes en la zona de Djupyasshytta. Unos parajes en donde el silencio lo inunda todo y sólo escuchas el ruido del agua.

 


Es curioso, porque no pensé que los paisajes noruegos fueran tan, tan espectaculares. especialmente los de alta montaña, con inmensas moles de piedra, lagos, cascadas y ese tono marrón tan típico del otoño que lo va inundando todo y que da ese toque tan característico.
Ya saliendo de la zona de Geiranger, nos encontramos con un mirador de unas vistas panorámicas del fiordo y del propio pueblo y kilómetros más adelante, podemos disfrutar del paisaje en la Carretera de las Águilas.

 


Una espectacular cascada se abre paso en Gudbrandsjuvet, un mirador moderno, creado con hierro y cristal pero que se encuentra en sintonía con la naturaleza.
Y entramos en la zona de los trolls, por la carretera Trollstrigen, que es sencillamente espectacular. Las montañas, rocas, cascadas, lagos… son completamente alucinantes!! La leyenda cuenta, que este lugar está habitado por trolls, seres que viven en las piedras y sólo salen por las noches. Pero si te fijas bien, podrás verlos por las rocas… Espero que con suerte, me concedan algún deseo…