La Estación de Ferrocarriles de Chimbacalle encabeza la lista de las “Siete Maravillas de Quito”. Así lo decidieron las casi 14.000 personas de todo Ecuador que votaron entre los meses de abril y julio de 2011 para seleccionar sus siete favoritas de entre 36 atracciones turísticas de Quito.

Estación de Ferrocarril Chimbacalle © Turismo de Quito

Estación de Ferrocarril de Chimbacalle © Turismo de Quito

La votación se celebró en el marco de la designación de Quito como Capital Americana de la Cultura 2011. Los siete ganadores disfrutarán de promoción especial en la web www.cac-acc.org del Bureau Internacional de Capitales Culturales. Los puestos segundo a séptimo corresponden a la impresionante Iglesia de la Compañía de Jesús, la Plaza de San Francisco (incluida la iglesia y el convento), la iglesia de El Quinche, la Basílica del Voto Nacional, la Plaza de la Independencia y la Virgen de El Panecillo.

Los ecuatorianos, en su mayor parte quiteños, eligieron la Estación de Chimbacalle como el lugar más significativo de Quito. El primer tren ecuatoriano, construido por el General Eloy Alfaro, entró en Quito el día 25 de junio de 1908 y así cumplió el muy deseado sueño de unir la importantísima ciudad portuaria de Guayaquil en la costa pacífica con la capital en los Andes. Hoy día, después de permanecer anquilosados la mayoría de los tramos de la red ferroviaria ecuatoriana durante décadas, la estación reluce con todo brillo y en pleno funcionamiento como uno de los puntos de atracción turística más importantes de Quito.

De aquí salen desde el año 2011 cuatro rutas turísticas al interior del país: la ruta Machachi Festivo (Quito-Machachi), la ruta Camino a El Boliche (Quito-El Boliche), la ruta Páramo Infinito (Machachi-El Boliche) y la ruta Avenida de los Volcanes (Quito-Latacunga). De esta manera, la estación se alza como un importante punto de partida para los turistas que desde Quito quieren descubrir este pequeño pero variopinto país andino en tren.

La estación se restauró completamente sin cambiar la arquitectura original. El estilo colonial se ha conservado en su totalidad y se deja ver en las ventanas grandes, las vigas masivas y las puertas de madera con sus altos relieves decorados. La entrada principal aún conserva la cerámica colorida de la época.

Para más información sobre los resultados de la votación, visite www.cac-acc.org/quito.php.